Sobre el Simposio

OB-NC propone un simposio internacional centrado en el libreto -núcleo o punto de partida de una ópera de nueva creación-, visto desde el punto de vista teórico y práctico.

¿Cuándo y dónde? 
Barcelona – domingo 26 de junio y lunes 27 de junio de 2011

¿Para quién? 
Este simposio se dirige principalmente a profesionales del mundo de la ópera, de la música y del teatro:
- Dramaturgos, compositores, directores de escena, directores de ópera, autores literarios, periodistas,
- Especialistas que deseen intercambiar y conocer a sus colegas, y que buscan nuevos impulsos para su trabajo personal,
- Y también para interesados profanos que tienen la intención de conocer y profundizar sobre la actual creación operística en Catalunya, en España y en el resto de Europa.

Los ponentes -dramaturgos, compositores y especialistas- hablarán de un aspecto específico, con la participación del público después de las intervenciones.

¿Idioma?
Inglés idioma de conversación con traducción simultánea al catalán y / o castellano, y traducción boca oreja.

El simposio cuenta con la colaboración del Gran Teatro del Liceo, la ayuda del Goethe-Institut Barcelona, la Sgae, Sala Beckett-Obrador y de otras entidades que se añadirán.



Idea detrás del Simposio
El Festival de Ópera de Bolsillo, reconfigurado en un proyecto de centro-laboratorio dedicado a la nueva creación operística, propone convertir el estreno en el Gran Teatro del Liceo de LByron, de Agustí Charles y Marc Rosich, en una ocasión para hablar de un tema que nos parece capital: la importancia del libreto en la ópera actual.

Cuando las temáticas propias del repertorio clásico se han desplomado en el siglo XX, sacudidas primero por las vanguardias, después por las guerras europeas sucesivas y finalmente por los enormes cambios en la escritura y la concepción musical de los años cincuenta y sesenta, la relación texto- música se ha convertido en una encrucijada de fecundísimos y al mismo tiempo dramáticos encuentros, conflictos y experimentaciones. No podía ser menos en un siglo de cambios monumentales en cuanto a la civilización humana y en el que todas las artes han sido puestas en cuestión.

Pero si el siglo XX ya fue espectacular en cuanto a cambios y traumas civilizacionales, el XXI promete serlo aún más. El actual momento de crisis y de transformación que estamos viviendo, sin que todavía se sepan muy bien sus direcciones, nos obliga a replantear la ópera de nuevo desde cero, es decir, volviendo a aquel cambio de siglo del 1600 cuando una conjunción de poetas, músicos, artistas de otras disciplinas y nobles se lanzaron a la tremenda aventura de cambiar los parámetros hasta entonces estándares del pensamiento europeo e, inspirados por las ideas reinterpretadas del clasicismo, se inventaron la Ópera.

Los
cambios actuales afectan el más amplio espectro de la vida humana, siendo una de sus más elementales características la revolución informática de la comunicación y de la información que está creando una nueva cultura de una complejidad como nunca antes se había visto, por la
simultaneidad, la inmediatez y la multiplicación del tiempo y del espacio.

Estos parámetros obligan a músicos y dramaturgos a plantearse sus trabajos desde perspectivas nuevas y desconocidas. La misma indefinición que en estos momentos sacude y hace tambalear Europa, sacude igualmente a los artistas y muy en especial al género que encarna la complejidad de las artes por excelencia: la ópera.

¿No es acaso la ópera una metáfora de la misma Europa? Esta voluntad de querer respetar la compleja diversidad de culturas, países, naciones y soberanías, que es Europa, en un proyecto en común, ¿no corresponde también a con esa voluntad de juntar los diversos lenguajes artísticos con la intención de encontrar una síntesis que trascienda el
conjunto?

¿Cómo encarar las nuevas necesidades humanas en esta época de cambio? ¿Cómo mostrar estos mismos cambios en su esencia revolucionaria? ¿Cómo tratar las emociones y los sentimientos, hasta ahora materia prima temática del repertorio operístico, sin repetirse en el tópico, entrando en las especificidades mentales-abstractas, complejas, fragmentadas y soberanas- de la psique humana de hoy? ¿Cómo tratar toda esta diversidad desde distintos lenguajes y perspectivas con la intención de encontrar una síntesis que las integre y nos enamore?

Preguntas que los directores de escena se plantean cuando tratan con los títulos canónicos, y que los músicos y libretistas actuales deben contestar con sus creaciones.

La ópera es un género que, precisamente por la complejidad que lo define, pide unas estructuras y unas condiciones que hoy se encuentran sólo en algunos países europeos y, entre éstos, los países de habla alemana, que más han apostado para mantener
las. Por ello existe en estos países el papel del dramaturgo como una figura normal que se encarga precisamente de plantearse y responder a las preguntas antes mencionadas, además de encajar el repertorio a las sensibilidades actuales.

Esta es la razón de haber invitado a algunos especialistas a este simposio, para que nos expliquen su trabajo, y nos permita desarrollar conjuntamente con los otros participantes unas perspectivas de futuro.

Queremos dar impulsos no sólo a los participantes directos, sino a todo el conjunto de dramaturgos y músicos de aquí. Cataluña cuenta en estos momentos con un movimiento dramatúrgico y musical en franca expansión y vitalidad, y con un creciente eco internacional. Todo ello nos anima a convocar este simposio internacional con el apoyo de varias instituciones culturales, y a animarle a participar en él, con nuestro pleno convencimiento de que sería un honor poder contar con su asistencia.

Consideramos, por tanto, que LORD BRYON, coproducción entre el Staatstheater Darmstadt, el Gran Teatro del Liceo, Barcelona y los Teatros del Canal de Madrid, obra de dos artistas barceloneses, Agustí Charles, compositor, y Marc Rosich, libretista, puede ser un buen punto de partida y un estímulo ideal para debatir sobre la temática de la dicotomía texto-música en estos prolegómenos del siglo XXI que empezamos.


Toni Rumbau, Dietrich Grosse 



Barcelona 01 2011